
Las primeras horas después de un incendio son decisivas. Lo que hagas —y lo que evites hacer— condiciona cuántos daños quedan, si el olor a humo se fija para siempre y cómo de bien responde el seguro. Es un momento de nervios, pero con unas pautas claras puedes proteger tu vivienda o tu negocio. En DIOGEFOC, que hacemos limpieza post-incendio en Barcelona, te contamos qué hacer paso a paso.
La regla de oro: seguridad primero, y no improvises con el hollín.
Asegúrate de que es seguro entrar
Antes de nada, comprueba que los bomberos han dado el visto bueno. Un inmueble tras un incendio puede tener estructuras debilitadas, instalaciones dañadas o riesgo de reavivación.
Si hay cualquier duda sobre la seguridad, no entres y espera a que un técnico lo confirme.
Corta los suministros
Corta la luz, el gas y, si hubo mucha agua de extinción, el agua. Una instalación eléctrica afectada por el fuego o el agua puede provocar cortocircuitos o un nuevo incendio.
No vuelvas a conectar nada hasta que un profesional revise las instalaciones.
Ventila, pero con control
Abre puertas y ventanas para que salga el humo, pero con cuidado: una corriente fuerte puede extender el hollín a zonas que no se quemaron. Ventila de forma gradual.
El objetivo es sacar el humo sin repartir el hollín por toda la casa.
No toques el hollín sin criterio
Puede parecer que limpiar cuanto antes es lo mejor, pero frotar el hollín en seco o con productos inadecuados lo incrusta en paredes y superficies, y lo extiende. El hollín es graso y ácido.
Es preferible esperar a una limpieza técnica que hacerlo mal y fijar la mancha.
Protégete: el hollín es tóxico
El hollín contiene partículas tóxicas e irritantes para la piel, los ojos y las vías respiratorias. Si tienes que entrar, usa guantes, mascarilla y ropa que puedas lavar o desechar.
No es solo suciedad: es un residuo que conviene manipular con protección.
Documéntalo todo para el seguro
Antes de mover o retirar nada, haz fotos y vídeos de todos los daños: estancias, mobiliario, electrodomésticos y estructura. Esa documentación es clave para el parte y el peritaje.
Cuanto mejor documentes, más fácil será que el seguro cubra la limpieza y la reparación.
Avisa a tu compañía de seguros
Comunica el siniestro a tu aseguradora cuanto antes y pregunta qué cubre tu póliza. La mayoría de seguros de hogar y de negocio cubren la limpieza y el saneamiento tras un incendio.
Guarda el número de parte: lo necesitarás para coordinar la intervención.
No tires nada todavía
Aunque haya cosas que parezcan perdidas, no las tires hasta que el perito las haya visto y hayas hecho fotos. Tirar antes puede complicar la indemnización.
Muchos objetos que parecen irrecuperables pueden formar parte de la valoración del seguro.
Cuidado con los alimentos y el agua
Desecha los alimentos que hayan estado expuestos al humo o al calor, aunque parezcan intactos: el humo los contamina. Revisa también si el agua es potable.
Ante la duda con la comida, mejor tirarla que arriesgarse.
Protege lo que no se quemó
Cubre o traslada los muebles y objetos de las zonas no afectadas para que el hollín en suspensión no los ensucie. Cerrar puertas ayuda a contener la contaminación.
Esa contención temprana ahorra mucho trabajo y dinero después.
Llama a profesionales cuanto antes
Una empresa de limpieza post-incendio contiene los daños, limpia el hollín con técnica, elimina el olor con ozono y coordina con tu seguro. Cuanto antes se actúa, mejor es el resultado.
El tiempo juega en contra: el hollín ácido sigue dañando las superficies con las horas.
Cuida también de las personas
Un incendio es un golpe emocional además de material. Busca un lugar seguro donde alojarte si hace falta y apóyate en tu entorno; lo material tiene solución.
Recuperar la casa es importante, pero primero estáis vosotros.
Guarda los recibos y los gastos
Desde el primer momento, conserva cualquier factura o recibo relacionado con el incendio: alojamiento, compras de primera necesidad, reparaciones urgentes. Muchas pólizas cubren estos gastos, pero necesitarás justificarlos ante la aseguradora.
Un sobre con todos los tickets te ahorrará problemas cuando toque reclamar.
Cuidado con las mascotas
El humo y el hollín son especialmente dañinos para los animales, con vías respiratorias más sensibles. Sácalos del inmueble afectado y no los devuelvas hasta que esté limpio y ventilado.
Su seguridad, como la tuya, va antes que cualquier objeto.
El agua de la extinción también hace daño
Apagar el fuego deja mucha agua, que empapa suelos, muebles y paredes y puede provocar humedades y moho si no se seca a tiempo. Conviene retirarla y ventilar cuanto antes.
A veces el agua causa tantos daños como el propio fuego, y hay que tratarla igual de rápido.
Estamos para ayudarte en Barcelona
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